Linux para niños

Con “niños”, me referiero más bien a todo aquel que se acerca por primera vez a un ordenador, con inocencia y ganas de aprender. Recientemente he vuelto a hacer de servicio técnico gratuito de Microsoft: tengo –contra mi voluntad– algunas máquinas bajo mi tutela con Windows XP en sus entrañas. Es la vieja historia de siempre, los familiares y amigos recurren sin pudor a ese que sabe de cacharros, entendiendo por cacharros cualquier objeto de uso doméstico que funcione con electricidad o a pilas: el aire acondicionado, el reloj digital, la tele… todo entra en el saco. Uno puede ir capeando el temporal con los electrodomésticos y otros enseres, pero los ordenadores son una historia muy diferente. Me ha ocurrido que, después de arreglar algún ordenador con Windows, he dejado al usuario frente al mismo y 5 minutos después ya me está llamando porque se ha cargado algo.

Aunque esté tentado de hacerlo, no voy a convertir este post en una amarga queja ni me voy a dedicar a poner de vuelta y media a Microsoft. Windows está ahí y ciertos usuarios no pueden vivir sin él, están demasiado acostumbrados (esto me recuerda a una frase de Matrix) y echarían de menos sus aplicaciones habituales, aunque en Linux dispongan de las mismas en la mayoría de los casos. No soy optimista con los que tienen muy arraigado el uso de Windows: han automatizado ciertos procesos (pirateos, activaciones, parches…), les cuesta menos hacer lo mismo de siempre que probar algo diferente.

Si nos paramos a pensar, el 95% de los usuarios utilizan los ordenadores para las mismas cosas: correo, navegar, escribir textos, hojas de cálculo, etc. Cualquiera de los tres sistemas operativos mayoritarios (Windows, Linux, Mac OS X) pueden hacer estas tres cosas a la perfección, sin problemas de interoperabilidad. La dependencia creada de usar Windows supone una barrera para probar otras opciones que serían perfectamente viables. Cuando no existe esa dependencia, las cosas son más fáciles; esto lo he recordado leyendo este breve post que nos habla de las ventajas de enseñar a usar Linux a los niños. Una mente abierta se adapta fácilmente al uso de Linux, la curva de aprendizaje se ha achatado mucho en los últimos años y es más sencillo instalar Ubuntu que Windows (sin hablar de los LiveCD). Tengo casos cerca de gente que ha descubierto la informática con Linux: los padres de un compañero de trabajo llevan años usando Ubuntu sin el menor problema, también leímos hace poco sobre la felicidad de la mujer del amigo Aurelius como nueva usuaria de Debian.

Pienso que Linux es una muy buena opción para niños y personas que se acercan por primera vez a la informática, usuarios que sólo quieren escribir un email, consultar una web o chatear con alguien. ¿Un Mac? Muy bien, pero a menos que tengamos una economía muy solvente me parece un despilfarro gastar más de 1000 euros en un iMac o un MacBook para un usuario novel, que no va a ser capaz de sacar provecho de esa potencia desmesurada, no hablemos ya del gasto adicional en licencias de aplicaciones. Linux tiene muchas ventajas para estos usuarios concretos:

  • no precisa de un hardware potente para funcionar con fluidez (es usable en máquinas antiguas)
  • apenas se le conocen virus, es seguro y estable
  • permite instalar una abrumadora cantidad de aplicaciones libres y gratuitas, que son compatibles con los formatos de fichero de Windows
  • es un sistema rápido y personalizable, nos deja libertad absoluta para adaptarlo a nuestra medida

Las distribuciones de Linux incluyen aplicaciones con la misma funcionalidad que las que podemos instalar en Windows:

  • correo electrónico (Evolution, Thunderbird…)
  • navegadores web (Firefox, Google Chrome…)
  • mensajería instantánea (Emesene, Pidgin…)
  • ofimática (OpenOffice, KOffice…)
  • diseño gráfico (Gimp, Blender…)
  • Twitter, Facebook, etc.

En el caso específico de niños, existen distribuciones especialmente adaptadas como Qimo o Edubuntu, que incluyen aplicaciones educativas, juegos y software ofimático. Estas distribuciones pueden funcionar en máquinas con escasos recursos y disponen de herramientas suficientes para la supervisión por parte de los adultos. Si alguien tiene experiencias con usuarios que han entrado en el mundillo de la informática por la puerta de Linux, será interesante leer su aportación.

Más: Switching your kids to Linux

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s