Diez cosas que Linux hace mejor que Windows (y II)

Seguimos con las cinco restantes:

6. Sistema de actualizaciones

Aunque el sistema de actualizaciones de Windows ha mejorado bastante, está muy lejos del que incorporan las distribuciones Linux. En el caso particular de Ubuntu (y otras distribuciones basadas en Debian), actualizar de una versión a otra es un juego de niños, todo se hace de forma transparente. El sistema de paquetes Debian,  APT, permite actualizar no sólo el sistema operativo, sino también las aplicaciones que tenemos instaladas de forma sencilla y segura.

En Windows, las actualizaciones suelen ser pesadas y requieren reinicios, cosa que en Linux es muy rara.

7. Instalación sencilla de las aplicaciones comunes.

Otra de las grandes virtudes de Linux frente a Windows (o incluso OS X) son los robustos repositorios de software de que dispone. A diferencia de Windows, no es necesario surcar la red buscando las utilidades que nos son imprescindibles (editores, navegadores, clientes de redes sociales…), lo tenemos todo unificado en el Centro de Instalación de Software (Software Centre).

Ubuntu es una de las distribuciones que han hecho los mayores avances en este terreno,  su gestor de aplicaciones es sumamente intuitivo y se puede instalar cualquier cosa con unos cuantos clics, de forma totalmente visual. En algunos casos, estos Sofware Center pueden incluir incluso sofware comercial.

8. Interoperabilidad

Bajo Windows, interactuar con otros sistemas operativos o sistemas de ficheros puede ser un suplicio y, en ocasiones, imposible. Esta es otra gran diferencia con respecto a Linux, que puede operar con cualquier sistema operativo existente.

Esto se puede percibir con claridad si hacemos una doble instalación en nuestro ordenador de Windows y Linux (dual boot). Cuando arranquemos con Windows, no tendremos la opción de leer o escribir en nuestra partición Linux. Sin embargo, si iniciamos el ordenador con Linux, tendremos total acceso de lectura y escritura a la partición Windows, sea del tipo que sea (FAT o NTFS).

9. La línea de comandos

La línea de comandos es uno de los argumentos más esgrimidos por los usuarios de Windows para no usar Linux. Sin embargo en la actualidad, es posible trabajar con Linux normalmente sin tener que usar nunca la línea de comandos. Es más, muchos usuarios noveles que la han usado por primera vez, han reportado que no es algo tan complicado como pensaban. Sea como sea, el sentimiento general hacia la la terminal de Linux es de rechazo, lo que es desafortunado porque se trata de una herramienta muy poderosa.

Bajo Windows, la línea de comandos es algo temido por sus usuarios, y no es de extrañar ya que es muy limitada:

  • no se puede poner a pantalla completa
  • sólo admite aproximadamente 140 caracteres de ancho
  • copiar y pegar es muy complicado

De forma opuesta, la terminal de Linux permite hacerse cargo tanto de las tareas más simples, como de las más elaboradas y complicadas. Cuando comenzamos a conocer un poco las cosas que podemos hacer con la línea de comandos en Linux, se nos abren puertas que no sospechábamos y nos convertimos en auténticos administradores de nuestro sistema.

10. Rendimiento y estabilidad

Siempre se ha dicho que Linux es más rápido que Windows en líneas generales, pero parece que desde la aparición de Vista y Windows 7 esta afirmación ha tomado mayor peso. Uno de los beneficios tradicionales de Linux ha sido siempre su modularidad, lo que permite que las distribuciones tengan en muchos casos la ligereza en mente y podamos disfrutar de máquinas con un comportamiento más fluido. Al menos, Linux siempre te da la opción de personalizar tu sistema quitando el software más pesado y sustituirlo por aplicaciones que consuman menos recursos.

Existen distribuciones extremadamente ligeras que pueden hacer usables máquinas con recursos limitados o antiguas, como Damn Small Linux (DSL) o Zenwalk. Otras, como Gentoo, ponen el acento en la modularidad y dejar elegir al usuario absolutamente todos los componentes del sistema operativo.

En cuanto a la estabilidad, Linux es uno de los sistemas operativos más robustos. Eso no quiere decir que no pueda colgarse nunca, pero es muy poco probable que eso suceda y normalmente será a causa de alguna aplicación, no del sistema operativo en sí, con lo que podremos seguir trabajando si cerramos o matamos ese proceso. Lo que no vamos a encontrar de ningún modo son pantallazos azules al estilo Windows. El sistema operativo Linux, a diferencia de Windows, no tiene cuelgues -al menos en mi experiencia- que obliguen a reiniciar la máquina, como mucho salir del sistema gráfico de escritorio y volver a entrar una vez cerrada la aplicación que da problemas.

Para terminar…

Desde mi experiencia, esta lista podría haber sido más larga, pero creo que es suficiente como muestra representativa. Por supuesto, no todo el mundo tiene que estar de acuerdo con esto y Windows también tiene sus fortalezas. Hay que reconocer que con Windows 7 los de Redmond han acertado de pleno con un sistema operativo moderno, estable y atractivo. Espero que este post sirva al menos para que los lectores interesados en saber algo más sobre Linux vean las ventajas que tiene este sistema operativo libre.

Artículo original en inglés: 10 Things Linux Does Better Than Windows

Allí llegué desde aquí.

One thought on “Diez cosas que Linux hace mejor que Windows (y II)

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