Argumentos en contra del iPad

Vaya por delante que ya he expresado con anterioridad que el iPad, como dispositivo, me gusta. Este post no busca adoctrinar a nadie ni atacar a la tablet de Apple; el iPad sólo es una opción más, la tomas o la dejas. Pero creo que no está de más tener en cuenta todos los factores que rodean a esta nueva plataforma, no me refiero sólo al hardware del equipo, sino a la infraestructura técnica y social que lo acompaña.

Todo el mundo está opinando sobre el iPad, con opiniones a favor o en contra, y es difícil separar el grano de la paja en este asunto; a veces se observa una animadversión irracional hacia esta máquina, creo que poco justificada. Pero en ocasiones alguien lo ve un poco más claro y nos da una panorámica distinta de las cosas o tiene más acierto en definir los problemas potenciales, mirando allí donde no nos habíamos fijado lo suficiente. En boingboing.net están muy al tanto de las últimas novedades sobre el iPad, pero también tiene artículos de opinión, como éste de Cory Doctorow, que nos habla de esos aspectos técnicos y sociales que acompañan al iPad. Vamos a resumir un poco las cuestiones centrales:

1. Se nos está vendiendo el iPad como una revolución en la que los contenidos van a ser rehechos, pasando a ser más caros de producir y de comprar.

Puede compararse la llegada del iPad, con la llegada en su momento del CD-Rom: recordemos aquellos tiempos de los contenidos interactivos, donde todo debía volver a producirse en ese formato. ¿Alguien se acuerda ya de los CD-Rom con reproducción automática de contenidos multimedia que venían con las revistas?. Danny O’Brien hace esta comparación entre el iPad y el CD-Rom aquí; me parece muy reveladora. Se nos está diciendo que muchos contenidos van a tener que rehacerse para darles un formato iPad, que será más bonito, más multimedia y que lo podremos disfrutar desde el sofá. Pero claro, producir esos nuevos iContents no es barato, disfrutar de algo tan chulo implica que paguemos cuotas de suscripción (y por supuesto, que no podamos compartirlos).

2. Apoyarse en las empresas líder para empezar revoluciones no es una buena estrategia.

Puede ponerse como ejemplo una de las primeras aplicaciones del iPad, Marvel, que viene a ser como un iTunes de comics. Bien, a priori parece un avance interesante en la forma de acercarnos a estos contenidos, pero si miramos más allá:

So what does Marvel do to “enhance” its comics? They take away the right to give, sell or loan your comics. What an improvement. Way to take the joyous, marvellous sharing and bonding experience of comic reading and turn it into a passive, lonely undertaking that isolates, rather than unites. Nice one, Misney.

No nos hemos dado cuenta, pero detrás del brillo de presunto avance tecnológico, se cargan de un plumazo todo el mercado de segunda mano y préstamo de comics. Ahora, si quieres leer tu comic favorito, tu única opción es comprarlo y tampoco puedes compartirlo (a menos que le prestes a alguien tu iPad), sólo está en tu máquina. Esta es sólo una de las primeras aplicaciones del iPad, pero también una muestra de por dónde van a ir los tiros. Como decía, si a las empresas líder les das las herramientas tecnológicas adecuadas:

They’re apt to take all the stuff that makes their products great and try to use technology to charge you extra for it, or prohibit it altogether.

3. La “infantilización” del hardware.

Vamos ahora con el dispositivo en sí. Es evidente que les ha tomado tiempo su diseño, muy refinado, pero también se aprecia un profundo desprecio por el usuario. ¿En qué se basa esta afirmación? Bien, soy de la opinión de que si no puedes abrirlo, no es tuyo, así de simple (Maker Manifesto). Parece que Jobs ha olvidado completamente que él fue un hacker del software y el hardware, que los primeros Apple venían con esquemas de las placas de circuitos. El modelo de cliente para Apple ha cambiado hasta convertirse en un estúpido estereotipo de madre tecnofóbica, tímida y atolondrada; es así como ve a sus usuarios: ahora todo tiene que ser lo suficientemente simple para que lo usen las madres del personal (sorprendente la escasa confianza que tienen algunos en las capacidades de sus madres ¿no?). Es magnífica la visión de Tim Bray sobre el iPhone:

The iPhone vision of the mobile Internet’s future omits controversy, sex, and freedom, but includes strict limits on who can know what and who can say what. It’s a sterile Disney-fied walled garden surrounded by sharp-toothed lawyers. The people who create the apps serve at the landlord’s pleasure and fear his anger. I hate it. I hate it even though the iPhone hardware and software are great, because freedom’s not just another word for anything, nor is it an optional ingredient.

Está claro que el modelo de interacción que Apple busca con el iPad es el de consumidor de información. Ellos nos dan la herramienta -que pagamos religiosamente- y ya la irán nutriendo de los contenidos que ellos decidan que son “buenos” para nosotros, previo paso por caja claro.

4. La Wal-Martización del canal de software.

Vamos a echar un vistazo a la iStore del iPad. Es algo sabido que Apple ha convertido el DRM en su alfa y su omega. Su modelo de negocio implica trabajar con dos industrias -la del entretenimiento y las compañías telefónicas- que tienen muy claro que los usuarios:

  • no deberían modificar el hardware
  • o cargar su propio software en él
  • o escribir software para él
  • ni ignorar las instrucciones dadas por la compañía

It uses DRM to control what can run on your devices, which means that Apple’s customers can’t take their “iContent” with them to competing devices, and Apple developers can’t sell on their own terms.

El cerrojo del iStore del iPad no tiene como finalidad hacer más fácil la vida de los usuarios y desarrolladores, no nos engañemos. Los programadores de aplicaciones del iPad o el iPhone ya son adultos, no necesitan un único canal -estilo Walmart- que controla el acceso a su potencial audiencia y dicta qué contenidos pueden ser creados y cuáles no (ojo por ejemplo al iPhone Developer Program License Agreement).

…I want to be able to choose whose stuff I buy and whom I trust to evaluate that stuff. I don’t want my universe of apps constrained to the stuff that the Cupertino Politburo decides to allow for its platform.

5. El periodismo busca una figura paterna.

El autor de la entrada a la que hacía referencia antes opina que el mundo periodístico en general está buscando una figura paterna que traiga de vuelta a su audiencia por al buen camino, el camino de pagar por sus contenidos. En una entrada reciente ya comentaba yo algo del asunto, vuelvo a emplazar al lector a este post en el blog de Enrique Dans. La razón de que la gente haya dejado de pagar por los contenidos no es únicamente porque puedan conseguirlos gratis; es también porque pueden conseguir un montón de cosas que compiten de forma gratuita. Los magnates de los grandes imperios tradicionales tratan de frenar esta explosión de nuevos contenidos accesibles libre y gratuitamente.

¿Va a salvar el iPad a la edición tradicional? Lo más probable es que ya sea tarde para cortar la hemorragia; los buenos tiempos han pasado para ellos y los clientes se han liberado, buscando sus contenidos en lugares donde no tengan que pagar por ellos.

Como decía, una lectura que en me parece muy acertada en muchos puntos; puede gustar o no, pero creo que merece la pena echarle un ojo y plantearse ciertas cosas. A modo de colofón, el autor escribe:

If you want to live in the creative universe where anyone with a cool idea can make it and give it to you to run on your hardware, the iPad isn’t for you.

If you want to live in the fair world where you get to keep (or give away) the stuff you buy, the iPad isn’t for you.

If you want to write code for a platform where the only thing that determines whether you’re going to succeed with it is whether your audience loves it, the iPad isn’t for you.

Quien os escribe es usuarios de software libre desde hace 13 o 14 años y prefiere las plataformas y estándares abiertos. No puedo negar que el iPad me parece un gran gadget, lo probaré y seguro que se me cae la baba con él. Pero creo que es importante ver un poco más allá de la refulgencia de su pantalla y su carcasa plateada, plantearse qué efectos va a tener en el mercado tecnológico y van a ser beneficiosos o no.

No me enrollo más, pongo de nuevo el artículo completo en inglés: Why I won’t buy an iPad (and think you shouldn’t, either)

Actualización: ampliamos información con esto: Understanding the iPad’s Industrial Design


One thought on “Argumentos en contra del iPad

  1. Pingback: El iPad como negocio y como herramienta educativa « Doculinux

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